Pregunta rápida: ¿cuántos Mundiales ganó Cruyff?
Cero.
Ahora la segunda pregunta: ¿por qué entonces todos los técnicos del mundo hablan de él como si fuera un profeta?
El 74
Holanda llegó al Mundial del 74 jugando algo que nadie había visto. Le pusieron "fútbol total": todos atacaban, todos defendían, los jugadores rotaban de puesto en pleno partido y el rival no sabía a quién marcar.
Cruyff era el que manejaba eso desde adentro.
Perdieron la final con Alemania. En el país anfitrión, encima.
Pero acá está lo raro: de esa Holanda se habla más que de esa Alemania. Los que ganaron quedaron en la estadística; los que perdieron quedaron en cómo se juega hoy.
El giro
En ese mismo Mundial, contra Suecia, hizo el movimiento ese donde amaga a pasar la pelota, la esconde con el pie de atrás y sale para el otro lado.
Se llama "la Cruyff". Setenta y pico de años de fútbol y hay exactamente un jugador que le dio nombre a una gambeta.
La segunda vida
Pero lo grande vino después, cuando dejó de jugar.
Volvió a Barcelona de entrenador en 1988 y armó el Dream Team. Ganó la primera Copa de Europa de la historia del club en el 92. Y sobre todo dejó una idea de cómo tenía que jugar Barcelona que el club no soltó nunca más.
De esa idea salió La Masía. De La Masía salieron Xavi, Iniesta y Guardiola. De Guardiola salió el Barcelona del 2009 y después medio fútbol europeo.
Dato para que sepan: Cruyff se murió en 2016 y a la semana siguiente los equipos que jugaban con salida desde el arquero eran mayoría en Europa.
Perdió la final más importante de su vida y ganó la discusión completa.